• RUTA 3: De Solórzano a Riaño por el Cristo de Balaguer


    Longitud

    7,5 Kilómetros

    Desnivel

    190 metros de subida y 165 de bajada

    Tiempo

    1 hora y 45 minutos

    Regreso

    Por la misma ruta o por la carretera (7 Km)

    Solórzano y Riaño son los dos pueblos integrantes del municipio, situados en dos valles diferentes, en el río Campiazo el primero y en la cuenca del Aguanaz (afluente del Miera) el segundo. Esta ruta une los dos pueblos pasando por el barrio de Garzón, donde se encuentra la ermita del Cristo de Balaguer, otro lugar de gran veneración en la comarca.
    Se sale de Solórzano frente a la iglesia parroquial de san pedro (siglo XVII), cruzando la carretera general y entrando por la local que conduce a los barrios de Quintana y Helguera. Tras pasar junto al alberque juvenil “Gerardo Diego” se sigue todo recto, entre prados, cultivos y casas, hasta el final del pueblo. Dejando sendos desvíos a la izquierda, hay que subir por la pista asfaltada de la derecha, que gana altura dejando atrás las casas, por una loma de prados. Luego la pendiente se acentúa, hasta coronar un alto donde se encuentra una explanada a la izquierda, junto a la ermita del Cristo de Balaguer (240 metros), una fuente, mesas…
    Dejando la explanada por la izquierda, hay que seguir por una pista pavimentada que sube y llega a una bifurcación: se sigue  a la izquierda, pasando por uno de los barrios de garzón y descendiendo hasta una nueva bifurcación. Ahora se sigue a la derecha, por un paisaje de prados, arbolado autóctono, eucaliptos y hayas. Se sale a otra pavimentada y sigue a la izquierda, dando vista a la cabecera del valle de Riaño, con el pueblo en el hondo. Esta pista s conoce como “El alta de Riaño”, y se abandona un poco después, tomando un desvío a la derecha junto a una casa, con una rápida bajada que sale a la carretera de Riaño a la entrada del pueblo. No hay  más que seguir a la izquierda para llegar al barrio de La Lastra, donde se encuentran la ermita de san Roque y las escuelas donadas en 1922 por el Marqués de Valdecilla, y luego al cruce de acceso al barrio la Iglesia, con la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (siglo XVI).
    El regreso a Solórzano se puede hacer por el mismo sitio, pero será algo más rápido por la carretera (7 kilómetros). Desde la iglesia de Riaño hay que seguir al barrio del mismo nombre, y luego a la izquierda, para salir a la carretera, la cual por la derecha pronto inicia la subida al alto de las cajigas plantadas (245 metros). Cuando se corona éste, con un cruce y un asubiadero para esperar el autobús, hay que seguir a la izquierda, dando vista inmediatamente al valle del río Campiazo, con Solórzano y hazas de cesto en el fondo del mismo. Ya sólo resta un cómodo descenso hasta el pueblo.

  • Fuente de textos:

    - Juan MIguel Gil Álvarez

    - Fernando Obregón Goyarrola